“No sólo hay que ser bueno, sino parecerlo”

En Comunicart nos apasiona cerrar nuestras propuestas con esta frase, que describe muy bien nuestra filosofía de cómo la imagen que proyecta una marca condiciona la percepción que el mercado tiene sobre la organización que la ostenta.

Y es que nuestro “centro de gravedad” gira en torno a todo lo relacionado a mejorar la proyección de la brand de una empresa para que sea reconocida y diferenciada de sus más inmediatos competidores.

Retrocedamos ...


Para entender el origen de este dicho, retrocedamos al año 63 a. C., cuando César fue elegido sumo pontífice de la religión romana, lo que le daba derecho a residir en la domus publica, residencia oficial en la Vía Sacra de Roma. Y es en esta casa cuando su segunda esposa Pompeya celebró, en diciembre del año 62 a. C., los ritos de la Bona Dea (Buena Diosa), diosa de la fertilidad, la castidad y la salud.

En estos ritos sólo podían formar parte mujeres nobles y era un honor participar en ellos para asegurar la consolidación de la pax deorum, el equilibrio entre los mortales y los dioses para asegurar la prosperidad del Imperio romano. En ellos estaba prohibida la participación de hombres, pinturas de figuras de hombres y todos los animales machos.

Cuentan los historiadores que, mientras se celebraba un sacrificio oficial, se dieron cuenta de la presencia de una figura de aspecto extraño, encapuchada y con el pelo y la cara cubiertos. La persona escondida tras los ropajes femeninos resultó ser el joven patricio Publio Clodio, que fue desenmascarado, expulsado y perseguido por profanación.

Ahí se quedaría la “anécdota” si no fuera porque Clodio fue juzgado posteriormente por soborno. En el juicio celebrado comenzaron a salir a la luz muchos detalles sobre su vida pasada, entre los que se encontraba su sacrilegio al interferir en el ritual Bona Dea, y poniendo sobre la mesa una posible intención del joven de infiltrarse en la celebración para seducir a Pompeya.

El escándalo estaba servido y, pese a las afirmaciones de todos los presentes sobre la inocencia y la pureza de Pompeya, nadie pudo parar los rumores sobre la posible ilegitimidad de los herederos del César.

César se divorció de su esposa para que nadie dudara sobre la legitimidad de sus futuros herederos y, cuando se le preguntó el motivo por el que se divorciaba, formuló la frase «Mi esposa debe estar por encima de toda sospecha», que ha pasado a ser famosa con la forma: «La esposa del César no solo debe ser honrada, sino parecerlo».

En Comunicart nos encanta esta historia

Y la aplicamos con nuestros clientes, que no sólo son buenos, sino que lo parecen. Mejoramos su identidad visual (diseño de logotipos, fuentes utilizadas, imágenes y colores usados, etc.) y cualquier otro elemento que permita representar fielmente la esencia de una marca para que la primera impresión sea la MEJOR impresión, y trabajamos también aspectos intangibles como la filosofía de la empresa, su misión y sus valores y otros factores como, por ejemplo, sus métodos de pago, que permiten definir su identidad corporativa, o cómo la empresa quiere ser percibida por el público de forma ideal, en su mejor versión.